Cómo decidir
Brackets o alineadores: los criterios para decidir
No es solo una cuestión de preferencia ni de presupuesto. Hay casos en los que una de las dos opciones no es viable, y conviene saber cuál es el suyo.
La pregunta que conviene hacerse
La mayoría de los pacientes pregunta cuál de los dos es mejor. La pregunta correcta es otra: cuánto deben moverse sus dientes y qué grado de constancia puede mantener.
Cuándo son preferibles los alineadores
- Apiñamiento leve o moderado
- Recaída después de una ortodoncia anterior
- Desarrolla una actividad de cara al público
- Puede utilizarlos 22 horas al día sin dificultad
Cuándo son preferibles los brackets
- Se requieren rotaciones amplias o movimientos verticales
- La oclusión presenta una desviación importante
- Se necesitan extracciones y cerrar espacios grandes
- Sabe que le costaría mantener una rutina diaria constante
Las 22 horas no son una recomendación: son el tratamiento
Es el punto que con más frecuencia se pasa por alto. Cada alineador está calculado para mover los dientes una cantidad exacta en dos semanas. Si se utiliza 14 horas en lugar de 22, el diente no alcanza la posición prevista y el alineador siguiente ya no ajusta.
No se trata de un reproche: el sistema no admite excepciones. Si sabe que no podrá cumplir ese uso, los brackets le darán un mejor resultado, porque no dependen de la constancia del paciente.
El costo, expuesto por completo
Los alineadores cuestan aproximadamente el doble. Esa diferencia corresponde a que resulten imperceptibles y a poder retirarlos para comer. Si ninguno de esos dos factores es prioritario para usted, los brackets alcanzan el mismo resultado por la mitad.